sábado, 17 de agosto de 2013

POMACOCHA, ANDAHUAYLAS: ¿Por qué y quienes gestionaron la creación del distrito?*

Leocadio Ccaccya Enciso

El pueblo Pomacocha tiene más de IV siglos de existencia. Los españoles llegan a la hoy provincia Andahuaylas en 1539 al mando de Diego Maldonado, ese año empadronan a los pueblos existentes en todo Andahuaylas y organizan en doctrinas. Pomacocha es registrado por la historia en 1613. En la organización eclesiástica Andahuaylas, y con ello Pomacocha y todas las doctrinas, en un inicio pertenecían al obispado de Huamanga. En 1785 pasa a formar parte de Pampachiri como anexo.
Los habitantes de Pomacocha, durante los cientos de años de dependencia colonial, fueron sometidos a las mismas condiciones que los demás indígenas descendientes del Tahuantinsuyo que por historia se sabe. Las sublevaciones, los movimientos libertarios, las leyes con contenido humanitario, ni la independencia pudieron revertir las condiciones infrahumanas a la que fueron sometidos nuestros ancestros.
Se puede sostener que la independencia, para Pomacocha y los pueblos vecinos, fue un acto formal, es decir, la declaración de independencia fue un anuncio que no tuvo ningún efecto en los hechos, la realidad de los pobladores de Pomacocha no cambió para nada, la opresión, el atropello y el olvido en estos pueblos no se modificaron con la independencia, contrariamente se prolongó hasta apenas 60 años atrás.
Si bien los españoles trajeron a América la escritura, ésta, sin embargo, no fue impartida a nuestros ancestros, salvo en determinados lugares, los caciques, que eran jefe de las comunidades indígenas, tuvieron ese privilegio, a cambio de expoliar a sus hermanos indígenas en obediencia a los corregidores. La independencia no implicó también igualdad en la educación.
En Pomacocha casi a mediados del siglo pasado, solo sabían leer y escribir Rosendo Chipana, Victor Laupa, Elías Ccaccya, Concepción Rodas, Antonio Rodas y Porfirio Quispe, vale decir, solamente seis pomacochanos; para darnos una idea, hasta aproximadamente 1940, la población pomacochana era casi analfabeta. En 1940 se crea el primer centro educativo en Pomacocha, pero solo en el nivel transición, en aquel entonces el nivel transición era un paso previo al primer grado de primaria. Quienes querían estudiar primaria debían hacerlo en Pampachiri o, más adelante, en Umamarca; en 1963 solo se impartía educación hasta el cuarto grado. El nivel secundario en Pampachiri, a su vez, recién se crea a mediados de la década de los 50.
Con una población casi analfabeta, el respeto a la ley (uno de los pilares de la República) no existía, con un Estado ausente, en Pomacocha,  la República independiente fue una caricatura de libertad, lo que se prolongó fue la opresión y el abuso. Esta situación se prolongó hasta la década de los 60.
En la época colonial, una de las formas de sometimiento a los indígenas era el pongaje, que consistía en el servicio doméstico que los indígenas realizaban en forma gratuita en las haciendas a cambio de alimentos, una de sus versiones se prolongó y se practicó hasta antes de la creación del distrito. En nuestro pueblo no se llamaba pongaje, se practicaba con el nombre de semanero. El semanero consistía en que los comuneros debían ir por turnos durante una semana, al lugar donde vivían los qalas, a prestar servicio gratuito, en la casa de éstos, los semaneros debían proveerles de leña, cultivarles sus chacras, encargarse del pastoreo de sus ganados, o realizar cualquier otro mandato de los qalas. Podían también ordenar al Teniente-Gobernador de cada pueblo para que un grupo de pomacochanos se apersonen llevando troncos para vigas, un grupo de huayaninos para que se presenten llevando cabuya y otro grupo de umamarquinos vaya llevando chaclas (palos para techo) y entre todos construyan su casa de un qala.
Un qala, cuando quisiese, salía con su caballo de paso, que se conocían como aguilillos, a las alturas de Titayhua o cualquier lugar, y de las ovejas que pastaban en el lugar, atrapaba al carnero elegido por él para matarlo y llevárselo, si la propietaria le suplicaba le mitigaba su dolor con un poco de cancha y queso, el derecho a la propiedad, que hoy es sacrosanto para los grupos de poder, era letra muerta cuando de ello eran beneficiados. También, cuando los qalas llegaban al pueblo Pomacocha, nuestros abuelos y en algunos casos nuestros padres, tenían que esconder sus gallinas y otros animales de corral, como si de un delincuente fuese, para evitar que los mate y se los lleve. De los qalas se sabe de las violaciones a las mujeres, pero, la justicia para estos casos no existía en pleno siglo XX. Casi un siglo y medio después de la independencia, la situación social, política y económica no difería a la condición colonial.
Este apretadísimo resumen nos permite tener una idea de la condición social del pueblo Pomacocha previa a la creación del distrito.
El proceso de la creación del distrito Pomacocha inicia cuando Cirilo Ccopa Chuquimajo, residente en Lima, se hace cargo de la mayordomía para la fiesta patronal de Virgen de Cocharcas. Cirilo Ccopa era ahijado del abogado Manuel Romero Blanco, éste le había manifestado su intención de conocer Pomacocha, la mayordomía se presentó como la ocasión ideal para conocer el pueblo de su ahijado. Así, sucede que Manuel Romero Blanco viaja a Pomacocha a la fiesta patronal Virgen de Cocharcas.
Para la fiesta tradicional, Cirilo Ccopa había contratado al famoso waqrapuko  (músico que ejecuta el instrumento hecho de cuerno de toro) Trinidad Ccopa, el músico en ese entonces era Varayoq, era a su vez miembro de la dirigencia de los padres de familia del Centro Educativo de Pomacocha. Cuando el músico estaba ejecutando su instrumento musical en cumplimiento de su contrato, una profesora le busca y le pide hacer un mandato que por razón de ser autoridad y dirigente en el Centro Educativo le correspondía, don Trinidad le manifiesta que era difícil cumplir con ese mandato por cuanto estaba cumpliendo con un contrato, la profesora no entendió y le recriminó airadamente, es en ese momento que interviene Cirilo Ccopa y se genera una discusión donde la profesora le propina una cachetada a don Cirilo, lo cual culmina con la intervención de Manuel Romero Blanco.
Este hecho aparentemente intrascendente, motiva que Manuel Romero Blanco se interese por la condición social de los pomacochanos, a partir de ello nace la idea de crear el distrito Pomacocha para anular la dependencia política y tener cierta autonomía. En Pomacocha las autoridades representativas eran el Agente Municipal y el Teniente-Gobernador que dependían del Alcalde y del Gobernador  de Pampachiri respectivamente.
Constatada la situación social, ya regresando a Lima, Manuel Romero Blanco pide que los residentes pomacochanos en la capital se organicen, convoquen a una asamblea y propongan la presentación de un Memorial al Senado para la creación política del Distrito Pomacocha.
La creación del distrito no fue, como parece, sencillo, no bastó la presentación del memorial. Se nombró una Comisión, esta Comisión se encargó de hacer seguimiento a la petición, fue necesario  recurrir a ciertos Senadores y Diputados para que apoyen con su influencia. Para ello tuvieron que sacrificar su tiempo y dinero, hacer cuotas, realizar festivales pro fondos económicos; se realizó varios agasajos a los Senadores, también tuvieron que contrarrestar la oposición presentada por Pampachiri, quienes pretendían que se retire el expediente, en fin, fue todo un movimiento y lucha social pro creación del distrito Pomacocha.
Hay un debate  sobre quienes encabezaron la organización que se avocó a la gestión y por ende merecedores del reconocimiento. Una versión, la que presentamos, sostiene que se nombró una Comisión en una Asamblea General, el acta de dicha Asamblea no existe porque afirman que se “perdió” el Libro de Actas de aquel entonces. Según nuestra fuente, es la Comisión la que en realidad organizó y realizó la gestión. La otra versión sostiene que fueron los dirigentes del Club Asociación Pomacocha. El debate es tal, que años atrás se colocó una placa recordatorio de la Junta Directiva de Asociación y, hoy, se nombra otra Comisión para establecer los integrantes de la mencionada Comisión que realizó la gestión. Que por cierto, 50 años después, los pomacochanos no tenemos una historia oficial, sobre la creación del distrito.
La pregunta que surge es: ¿Por qué los integrantes de la Junta Directiva de Asociación se reclaman gestores, habiéndolo hecho una Comisión?; nuestra fuente sostiene que, llegado el momento en que se debía entregar la Ley de creación del distrito, el Congreso, requiere que la entrega se haga a una asociación, el Centro Regional no era una asociación (hay que tener en cuenta que fue reconocido por el Ministerio de Agricultura y Asuntos Indígenas) era un centro regional, debía ser una asociación, por ello convocan a una Asamblea donde ante el planteamiento de constituir al Centro Regional en una asociación, surge otra propuesta de que ya no era necesaria teniendo en cuenta que ya existe una Asociación constituida, es por ello, que la Asamblea decide dar las facultades al Club Asociación presidida por el señor Octavo Antay, para recibir la Ley 14630.
Al margen del debate de quienes fueron en realidad los gestores, no se puede cuestionar que  la creación Política del Distrito Pomacocha fue un hecho trascendental para que el pueblo Pomacocha respire autonomía en sus decisiones, claro está, que a este hecho contribuyó y fue decisivo la promulgación de la Ley de Reforma Agraria, no hay que ser velasquistas para reconocer que con esta Ley cambia la historia de las Comunidades Campesinas. Está claro, que la creación del distrito Pomacocha fue obra de aquellos residentes en Lima, por ello es necesario recordar, que algunos olvidan la entrega de estos hombres y pretenden ignorarlos, en las decisiones del pueblo, apelando a su autonomía, cuando precisamente para gozar esa autonomía lucharon aquellos hombres.






(*) Los hechos descritos, no habiendo bibliografía sobre el tema, son respaldados por la versión oral de quienes fueron testigos directos en el proceso de  la gestión de la creación del distrito, en este caso nuestra fuente es el Sr. Alejandro Enciso Ccopa, que coincide con la versión del Sr. Fernando Chipana Gutierrez y con la del Sr. Miguel Chipana. Hay que resaltar que el Sr. Alejandro no reclama ni pretende ningún reconocimiento; él, como ya vivía en Lima, vio y presenció el proceso, siendo joven.