sábado, 25 de enero de 2014

AUQUIMARCA: Pueblo mayor o principal, de los CHANCAS.

Leocadio Ccaccya Enciso


Vista panorámica de las ruinas de Auquimarca, la foto fue tomada de lejos, lo que parece dos rayas horizontales son los restos de las murallas que protegían el pueblo, contiguo a los muros están las viviendas, las viviendas comienzan desde el desfiladero a la izquierda y terminan hacia la derecha casi donde se corta la foto.




Puerta pequeña de una construcción singular.
Auquimarca se llama a las ruinas de lo que en su momento fue un gran pueblo ubicado en el hoy Distrito de Pomacocha, para ser precisos, en la parte alta del cerro del mismo nombre.

Auquimarca fue un centro poblado de gran extensión, no exagero al decir que fue un pueblo inmenso, que yo sepa no hay un resto arqueológico de esa dimensión en todo Andahuaylas. Al respecto, sobre Auquimarca, Gerardo  Quintana1 escribe “que está en zona arqueológica de la hoya del Chicha, en sus inmediaciones se halla la extensa ruina de una población antigua conocida con el nombre Auquimarca”. Y del mismo modo, en el libro XII Congreso Peruano del Hombre y la Cultura Andina editado por la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga Luis Guillermo Lumbreras2 sostiene que “Andahuaylas posee una gran riqueza arqueológica aún no explorada, existen extensos centros poblados como los sitios de Auquimarca”. Pueda que no sea el pueblo más grande de los Chancas, pero es innegable que es un pueblo extenso. Son muchos los restos de viviendas y es complicado contarlas, no hay un estudio sobre este ñaupallaqta, (pueblo antiguo).

PUEBLO UBICADO CON AMPLIO PANORAMA.
El INC apenas lo tiene registrado. El abandono es total, cualquier persona podría ir y hacer excavaciones, destruir y dañar las construcciones que quedan. Desaparecido los legendarios guerreros y caídos sus murallas, sus descendientes, aparte de enorgullecerse de los Chancas, poco o nada hacen para preservar lo que sus ancestros le han legado.

Pero, la pregunta es: ¿Y por qué debiera importar Auquimarca? Porque podemos sostener, sin dudas, que este sitio arqueológico corresponde a los Chancas; porque de los Chancas se sabe poco y Auquimarca fue una gran población Chanca, tal vez la más extensa e importante, sus restos arqueológicos yacen allí, abandonados y en el olvido, no hay un solo estudio serio. La consecuencia del abandono es por ejemplo que hay un Inti Huatana similar al de Machu Picchu, por desgracia ésta era un hito de lindero de Pomacocha con una comunidad vecina, y por un conflicto de linderos, pobladores del pueblo vecino arrojaron el Inti Huatana al precipicio, allí está, sostienen los testigos.

Construcción pequeña, con puerta como si fuese
de un horno.
Sostenemos que Auquimarca fue habitado por los Chancas, porque la ubicación y los restos arqueológicos reúnen los elementos y las características que los historiadores atribuyen a los asentamientos chancas; en efecto, está ubicada en la parte alta del cerro, sus viviendas tienen forma circular de una sola habitación y tienen corrales de animales, la distribución de las viviendas es desordenada e irregular, la construcción de sus viviendas es a base de piedras y son homogéneas, salvo algunas excepciones; toda las viviendas tienen su puerta mirando hacia el este u oeste, la ciudadela está rodeada de dos murallas. Estas características corresponden a la descripción que realizan los historiadores sobre los Chancas.
Cráneo humano abandonado a la intemperie.
Auquimarca corresponde a lo que Lumbreras3 denomina los Estados Regionales Tardíos o de los Reinos y Señoríos, conocido también como Intermedio Tardío, este período está comprendido desde la decadencia del estado imperial Wari hasta la victoria de los Incas sobre los Chancas (1200 – 1438), el historiador sostiene que “desde la caída de Wari hacia el siglo XI, se formaron pequeños reinos y señoríos a lo largo y ancho del Perú”. Asimismo sostiene que “la declinación y caída del estado imperial Wari fue producto de sus propias contradicciones”.


Piedras gigantes fueron utilizados en sus construcciones.
Esta es la maqana, arma de guerra.















En el libro “Historia y Cultura de Ayacucho” editado por el historiador Antonio Zapata4 y otros se afirma que “no se conoce exactamente cómo sucedió, pero se piensa que la de Wari fue una caída violenta que sucedió hacia el año mil o mil cien de nuestra era” en el mismo libro se escribe que “los arqueólogos han interpretado que la caída del imperio Wari se produjo en medio de guerras continuas que condujeron a una masiva movilización de la población”5. Es importante precisar estos datos para establecer el espacio tiempo histórico de Auquimarca, porque como se sostiene en el libro citado “se debe haber tratado de la misma gente, pero que abandonó la capital y se refugió en las alturas para defenderse de la violencia de las guerras en las que murió Wari”6.

Puerta de ingreso al centro poblado Auquimarca.
Como consecuencia del desplazamiento de la población y los enfrentamientos por expandir o controlar sus territorios, tras la caída de Wari dice “se había abierto una era de gran conflicto. En esta nueva época surgieron los Chancas, pero no como el grupo que terminó y acabó con Wari, sino como la expresión de nuevas condiciones sociales. Así los Chancas se ubicaron en las alturas y fueron muy batalladores porque el caos y la guerra obligaban a ello para conservar sus vidas”7. En este sentido, Luis G. Lumbreras8 dice: “En cambio, a todas luces, sí quedó una importante pronta guerrerista en la vida de la gente; en las ciudades se imponía el amurallamiento para fines de fortificación,... en las poblaciones serranas el patrón generalizado es de pueblos fortificados y ubicados en posiciones estratégicas defensivas”.

Restos de vivienda en forma circular.
En efecto, coinciden los historiadores en que luego de varios siglos de apogeo Wari, esta cae de manera brusca, generándose un desplazamiento de los pobladores, con inevitables conflictos en el reacomodo de los asentamientos, probablemente fue una época de conflictos intensos que obligaron a los habitantes de aquel entonces a ubicarse en la cima de los cerros como una estrategia militar para poder defenderse y contener una agresión de grupos extraños, ello explica además por qué las poblaciones estuvieron amuralladas, tal es el caso, en Pomacocha de los sitios arqueológicos como Auquimarca, Puyca y Qachinchilla, todas están ubicadas en la cima de estos cerros y amuralladas. Tras el desmoronamiento de Wari, según Lumbreras9 surgen los nuevos estados curacazgos donde los grandes valles costeños y serranos fueron favorables para el crecimiento, así, en la sierra, en el Vilcanota se consolidó el señorío del Cusco que luego dio origen al imperio de los Incas, en el Mantaro los Wankas y en el Pampas los Chancas.
Pueblo ubicado en la cima del cerro con amplia visión.
Antonio Zapata10 y otros escriben que “los chancas abandonaron la vida urbana que había caracterizado Wari y formaron pequeñas aldeas rurales, ubicados en los picachos de los cerros”, afirman que “son pequeñas aldeas ubicados en las alturas, en zonas de buena visibilidad y con amplias facilidades para la defensa militar. Eran inaccesibles a quienes no conocían los intrincados senderos que conducían a ellos”
Una de las puertas de la muralla que da acceso al pueblo.




En el libro “Historia y Cultura de Ayacucho” en cuanto a las características de los asentamientos chancas se describe que “en las aldeas de los chancas no había plazas, aunque hay algunas áreas más bien pequeñas y laterales que pudieron haber sido empleadas para reuniones en espacios abiertos. Las viviendas tenían forma redonda y los arqueólogos suponen que estaban dotados de techos cónicos. Eran viviendas de una sola habitación, en cada una de ellos había fogones interiores y no había espacios distintos para las diferentes funciones domésticas. Junto a estas habitaciones redondas se encuentran espacios rectangulares y aparentemente no hay un plano urbano preciso, puesto que la distribución es muy irregular. Se encuentran entre 120 y 200 viviendas por aldea y se las supone habitadas por unas 500 a 1500 personas”; del mismo modo describen que “en medio de sus poblados se encuentran corrales de camélidos, sugiriendo la presencia de pueblo de pastores”11
Cerámica hallada por los pobladores.
Todas las características que los historiadores describen sobre los Chancas calzan a lo que hoy queda de Auquimarca; para quienes conocemos Auquimarca, es como si estuviera describiendo los restos arqueológicos que yacen sobre ella; siendo así, no cabe duda que en Auquimarca habitaron los Chancas, salvo un detalle, este lugar es distinto a la mayoría de las aldeas Chancas por su extensión de la ciudadela, una característica de las aldeas Chancas es que está conformada por 120 a 200 viviendas, esa es la característica por ejemplo de las aldeas chancas de Puyca y Qachinchilla, sin embargo, en Auquimarca el número de viviendas es de lejos superior.
En la cima de Auquimarca, construcción de espacio público.

Pueda que la simple extensión de la ciudadela no signifique mucho; en este caso, a lo extenso que fue el pueblo Chanca de Auquimarca hay que agregar y tomar en cuenta la toponimia de su nombre, sobre el particular en la Revista Andina12 – Temas 38-39 (2004) se publica que “en efecto, abundan nombres de lugar del tipo Auquipampa (Ancahs), Auquipuquio (Canta, Lima), Auquiraccay (La Mar, Ayacucho), Auquimarca (Apurímac), etc. En todos estos casos el elemento <auqui> suele traducirse por “señor, padre, noble”. “<Apumarca> vendría a ser un equivalente de <Auquimarca>, pero, entonces la traducción más natural de ambos no puede ser sino la de “pueblo mayor, o principal”. Del mismo modo, en la Revista Wamani13, volumen 2 se sostiene que “Auquimarca, que en lengua de indios (significaba) (sic) “pueblo de señor”. Por su parte Arguedas (14) refiriéndose al nevado Sarasara escribe, "El auki Sarasara,...es el auki de todo los ayllus de la región, es decir, el dueño, el padre, el cuidante, el señor de toda esa tierra."
Utensilio de piedra labrada.
En consecuencia, estos elementos, la extensión y su nombre, abonan para considerar que Auquimarca fue, si no es el más extenso y principal, uno de los pueblos más extensos y principales de los Chancas; podemos afirmar, que Auquimarca fue, tal vez, el “pueblo mayor, o principal” de los Chancas, claro está, que los historiadores y los arqueólogos deberán sustentar y corroborar tal afirmación.
A los pomacochanos, los Chancas no sólo nos ha legado sus restos arqueológicos, también hemos heredado sus costumbres, creo yo, que el pukllay en Pomacocha es una danza guerrera de los chancas, la demostración de valentía y osadía en el siqullunakuy, el kachari y el paki probablemente sea una remembranza de los guerreros chancas que danzaban exhibiendo su coraje, su vestimenta con pieles de pumas y zorros en la espalda, y otros animales sobre la cabeza, qué duda cabe es una costumbre de los chancas, María Rostworowski15 escribe que “los Chancas tenían por animal sagrado al puma; Garcilaso cuenta haber visto en el Cusco, para una fiesta del Santísimo Sacramento, unos hombres de esta nación bailando con la cabeza del animal cubriendo la de los danzantes”
Desde la cima de Auquimarca, se observa Puyca, el otro
pueblo chanca, y el apu Ccarhuarasu.
Nuevas investigaciones aportan a sostener, que si bien los Chancas fueron derrotados por los incas, no fueron exterminados, cuando los españoles llegan a la zona de Andahuaylas empadronan pueblos habitados por los chancas, el testimonio de Garcilaso, que vio bailar en el Cusco a los chancas, confirma la pervivencia hasta después de la llegada de los españoles.
Es muy probable que deshabitada Auquimarca por razones que se desconoce, pudo ser por la dominación inca, aproximadamente en el año 1438, y su consecuente desintegración del pueblo conquistado, sus habitantes hayan bajado a lugares como Taypimarca, Tastacancha, Huaychaupata, Willcabamba, Lipanqa y otros; hay que tomar en cuenta que las construcciones de sus viviendas de los habitantes de estos lugares son similares a los de Auquimarca, es más, con rocas que no existen en el lugar, pero no hay duda de que son rocas de Auquimarca o lugares cercanos a ella.
Restos de la cerámica Chanca en Auquimarca.
Sabemos por historia oral de nuestros ascendientes que los habitantes de los lugares mencionados fundan Pomacocha, este hecho a su vez da origen a la leyenda que narra de una Virgen que, por más que los pobladores volvían a llevarlo, siempre desaparecía de Lipanqa y aparecía en el lugar denominado Pomacocha, que habría sido una lagunita ubicada en lo que es hoy el templo y donde uno o unos pumas solían tomar su agua, de allí la denominación puma - ccocha, que etimológicamente quiere decir laguna de puma.

CITAS:
(1)   QUINTANA QUINTANILLA, Gerardo; “Andahuaylas – prehistoria e historia”, Editor Vilock, 1967, Pág. 152.
(2) GUILLERMO LUMBRERAS, Luis; XII Congreso Peruano del Hombre y la Cultura Andina – Arqueología, Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga, Facultad de Ciencias Sociales, 2001, Pág. 287.
(3)   GUILLERMO LUMBRERAS, Luis; “Nueva Historia General Del Perú”, Mosca Azul Editores, Lima 1985, Pág. 28.
(4)   ZAPATA VELASCO, Antonio; ROJAS ROJAS, Rolando; PEREYRA CHAVEZ, Nelson; “Historia y Cultura de Ayacucho” UNICEF-IEP, Primera edición 2008, Pág. 66.
(5)   ZAPATA Op. Cit. Pág. 66.
(6)   ZAPATA Op. Cit. Pág. 66.
(7)   ZAPATA Op. Cit. Pág. 66.
(8)   GUILLERMO LUMBRERAS, Luis; citado en: http://www.andahuaylas.net/index.php/servicios/columnistas/arturo-gutierrez/item/2-Historia de los "Chankas"
(9)   GUILLERMO LUMBRERAS, Luis; “Nueva Historia General Del Perú”, Mosca Azul Editores, Lima 1985, Pág. 29.
(10) ZAPATA Op. Cit. Pág. 70.
(11) ZAPATA Op. Cit. Pág. 70.
(12) REVISTA ANDINA – Temas 38-39 (2004) Pág. 64.
(13) Revista WAMANI, Volumen 2, Asociación Peruana de Antropólogos, Filial-Ayacucho, 1967, Pág. 71.
(14) ARGUEDAS ALTAMIRANO, José María; "La Feria" en Revista Cultura Popular N° 13/14, noviembre de 1984, Pág. 160. La revista reproduce lo publicado en La Prensa, Buenos Aires, 12 de enero de 1941. Además, Arguedas, afirma que, "Los indios viejos de Parinacochas se quejan y dicen que el auki Sarasara está resentido porque su feria decae año tras año..."
(15) ROSTWOROWSKI DE DIEZ CANSECO, María; “Pachacutec Inca Yupanqui”, Primera Edición, IEP ediciones, Lima 2001, Pág. 66.
Las 2 flechas de arriba hacia abajo indican el inicio y el final de lo que fue el pueblo Auquimarca. La flecha hacia arriba indica los restos de la doble muralla que protegía al pueblo.
Herramientas de piedra utilizada por los antiguos pobladores.

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